jueves, 22 de julio de 2010

Arde una huella...


Arde una huella
en mi alma de agua
sobre los gestos
que unos labios atesoran

arden sin control, otras huellas
en su único infierno posible

sin arrepentirse en absoluto
del frío que no se tiene

se quema el recuerdo
arrimado a la piel, a hierro

sin dejar cenizas
ni rescoldos de paz.


.

4 comentarios:

  1. que grandes sentimientos!
    espectacular!

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  2. ...en esa alma de agua, todo es posible,
    se trasluce la alquimia poderosa en tus versos y en ti, aunque tu mismo no puedas verlo todavía, nace sin remedio a esa paz anhelada.
    Bella búsqueda entre versos e imágenes.

    Un abrazo Sir Bran.

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  3. En una huella queda el silencio que sera guardada en la memoria sin temor al frio y al olvido...

    Me encanta arroparme con tus palabras ...un besito enorme Sir.

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